Biografía
(Buenos Aires, Argentina. 1980) Desde la niñez encontró placer en inventar y contar historias. Primero desde la oralidad, luego con dibujos y finalmente mediante la escritura, en la adolescencia. Desde entonces ha escrito decenas de novelas y cuentos, material que en su mayoría permanece inédito.
Publicó su primer libro -Buen pasar- en 2015, y el volumen 1 de la saga de cuentos Vegan Wars en 2023.
En los últimos años recibió premios y menciones en varias convocatorias literarias. En 2024 resultó ganador de la convocatoria de novelas de terror de editorial Entramar, con la novela “No silbes de noche”.


Desde chico me apasionan los mundos de fantasía. Willow, los goonies, ET, películas que abrieron en mí puertas a otros mundos llenos de magia que quería explorar a mi antojo, más allá de lo que contaban las pantallas. También me gustaban mucho las historietas y los superhéroes, pero como no dibujaba como quería, terminé narrando. La curiosidad y el juego siempre fueron parte de mi camino. Mirar las hormigas, las formas en las nubes, los rostros de la gente, sus ideas, emociones y relatos. Todo es información y recurso que puede convertirse en parte de una nueva historia. Aún tengo en mí los mundos de fantasía que me rodean desde que soy chico. Vivo en diferentes mundos a la vez, el que me toca vivir y aquellos que veo entre medio.
Cuando estoy en un proyecto creativo, soy ese mismo proyecto. La cabeza cambia, se divide. No creo que sea como lo que le pasa a la cabeza de un actor cuando interpreta a otro ser, pero tampoco anda muy lejos. Puedo tener un día muy malo y escribir comedia, o estar odiando y escribir sobre el amor.
Soy solitario. Mis allegados entran en un ascensor y probablemente haya alguien que ni siquiera conozco subiendo conmigo. Encajar en la sociedad siempre me resultó un desafío. Sentirme parte de algo, de algún grupo.
La música, los libros, mis propias creaciones me fueron aislando un poco y estoy habituado a eso. Valoro mucho la tranquilidad y los seres que me rodean. Las historias que hay ocultas detrás de cada esquina. Divertirme. Sentir.
Hace más de veinte años que escribo novelas largas, novelas cortas, cuentos; de géneros diversos, con temáticas distintas: aventura, suspenso, miedo, fantasía… Cientos de papeles escritos a mano, en hojas encarpetadas que pueblan una gran biblioteca.
Un día me di cuenta de que lo que consideraba un hobbie podía ser más que eso; que se podía compartir y extender a otros, y que en ese acto lo que creaba se expandía. Eso motorizó las ganas de abrirme al mundo y dejarlas rodar hasta donde ellas quieran.
A veces no es necesario que todo tenga un mensaje, sino tomarse un tiempo, relajarse y disfrutar. Distenderse. Que una novela sea una novela y no un emporio de ideas y posturas.
A veces las cosas pueden ser efímeras, como la vida lo es.
